“Proclamación” viene de la palabra griega kerusso, es decir...

Proclamar. Significa divulgar, pregonar, publicar y predicar. La proclamación de las buenas nuevas de salvación para el ser humano es la más elevada expresión de la función ministerial de la iglesia del Señor. Además, es la tarea fundamental del cuerpo de Cristo. La proclamación es una herramienta de alcance para cumplir la tarea de evangelizar, la cual está incluida en la gran comisión de ir y hacer discípulos en nuestra comunidad y en las naciones, proveyendo de esa manera al inconverso, a través de un sólido testimonio de vida, un propósito y un objetivo por el cual vivir, y de esa manera encontrarle un significado a su vida.

Jesús dejó una gran comisión a su iglesia… ¡La proclamación de su nombre!
Mateo 28: 18-20

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Familia Castellanos

Voluntarios del ministerio de proclamación